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La gracia es un favor o don gratuito concedido por Dios, un acto de amor unilateral e inmerecido por el que Dios ayuda al hombre a cumplir los mandamientos. La gracia no tiene nada que ver con la cosecha de nuestra buena siembra, ni con “derechos” o merecimientos … es un regalo inmerecido. Leamos:  MATEO 21:31: “Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios”.

Esta frase es parte de la “Parábola de los dos hijos”, y es una respuesta a los religiosos de la época, quienes eran incrédulos al anuncio del Juan el Bautista, o sea, el anuncio del Mesías enviado por Dios, los cuales no se habían arrepentido de sus pecados. Estos tenían su propia justicia, no conocían la gracia de Dios, como hoy … nadie es malo, todos hacen lo mejor que pueden, ayudan a su prójimo, y hasta tienen una religión, pero Dios sabe mejor.

Estos mismos fueron los que querían condenar a la mujer sorprendida en adulterio, ese famoso pasaje cuando Cristo les dice: JUAN 8:7: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”  … el que esté sin pecado … sea el primero en arrojar la piedra !!! … la MAGNIFICENCIA del Señor, haciendo pedazos la justicia propia, la justicia de los hombres. La gracia de Dios es algo tan GRANDE, que a veces los cristianos mismos no la podemos entender, que no siendo merecedores del amor de Dios, seamos el objeto de su bondad y misericordia, y que siendo el objeto de su grande amor, no actuemos en consecuencia. Ahora pongan todos mucha atención:  En el libro “Gracia divina versus condena humana” de “Philip Yancey”, se cuenta la historia real de una prostituta, la cual no teniendo con qué alimentar a su hijita de 2 años, acudió a una persona que trabajaba con indigentes en busca de ayuda. Le dijo que para  financiar su dependencia a las drogas, arrendaba a su hijita de 2 años, a hombres interesados en la perversión sexual, pues una hora de arriendo, le daba muchísimo más que trabajar ella toda la noche. Cuenta este varón, que a duras penas podía escuchar esta sórdida historia, pero compelido por el hecho de que ella acudiera a él, le dijo: … ¿no ha intentado ir a alguna iglesia ??? … ella le dijo: ¿a una iglesia? … ellos solo empeorarían la situación …

El que relata esta historia, dice que nunca ha podido olvidar la aseveración de esta mujer, pero lo cierto es que, según la conclusión a que se puede llegar por la lectura de los Evangelios, muchas mujeres semejantes a esta prostituta, no dudaron en buscar refugio en el Señor Jesucristo. ¿Crees que Jesús no sabía los entretelones de la profesión de las prostitutas ??? Cuando Jesús elije a Leví, nos encontramos con la siguiente escena: LUCAS 5:27-32 “Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos. Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento”.

Cuando estoy escribiendo estas cosas, siento la necesidad de arrodillarme, y pedir perdón al Señor, por condenar muchas veces, sin entender la dirección del Espíritu bendito de mi Dios, por no comprender al que me lavó con su sangre, sus gestos maravillosos, llenos de gracia, verdad y misericordia. En un cántico espiritual que aprendí, dice que no podremos comprenderlo, hasta que en el gran día, contemplemos su rostro, bendito sea el Señor. … ¿no ha intentado ir a alguna iglesia ??? … ella le dijo: ¿a una iglesia? … ellos solo empeorarían la situación … Estamos en el último tiempo, todo está corrompido, el amor de la mayoría se ha enfriado, pero Jesucristo es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos.

LUCAS 9:51-56 Jesús reprende a Jacobo y a Juan “Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;  porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea“.  Dios tiene la llave de la salvación, su Hijo amado, LLENO de gracia, quien nos mostró la futilidad de la justicia humana. Dios tenía en si eterno propósito, el pagar nuestras cuentas, allí en el calvario de la cruz. ¿Quieres aún aferrarte a tu propia justicia ??? Dios te aumente

TAREA: Leer “Los dos deudores”  MATEO 18: 23-35

Vía. http://contralaapostasia.com

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