En el libro “El Secreto” la escritora de la religión pagana de la Nueva Era, Rhonda Byrne enseña que según la “Ley de atracción”: “aquello que es semejante o similar se atrae”. Según esta ley, toda persona tiene la habilidad de transformar una realidad adversa en su vida: debilidad en fortaleza; enfermedad en salud; escasez en abundancia, derrota en victoria, y cosas por el estilo.

Algo practicado por los estudiosos de esta ley son las “declaraciones o afirmaciones”. Según ellos, nuestros pensamientos y nuestras palabras tienen cierta “energía” la cual genera una “energía similar” debido al postulado de la ley de atracción universal de que: “aquello que es semejante o similar se atrae”.

Según los maestros de la Nueva Era, con el propósito de controlar esta energía hay cuatro pasos que deberían seguirse:

1.- Saber lo que queremos pedirle al universo. – El universo o “fuente” como otros le llaman, es cualquier cosa que la persona acepte como Dios.
2.- Enfocarnos en aquello que queremos recibir del universo o fuente.
3.- Comportarnos como si ya lo hubiésemos recibido.
4.- Mantenernos abiertos a recibirlo.

¿SUENA FAMILIAR? Si suena familiar es porque LO ES, ya que mucho de esta falsa doctrina ha permeado nuestros pulpitos, y se esta predicando y practicando en muchas iglesias y ministerios de nuestros días.

Si el pronunciar estas frases surte efecto o no, es irrelevante, muchos cristianos de esta generación con comezón de oír, tanto pastores como laicos, hemos sido influenciados por estas doctrinas de tal manera que desde muy temprano aprendimos a predicarlas, a enseñarlas y a repetirlas, sin prestar mucha atención a de donde vienen, o si dan resultado o no.

LO QUE DICE LA PALABRA DE DIOS

Mateo 6:33 – “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” PARA RECIBIR ALGO DE PARTE DE DIOS: NO ES resultado de: “Visualizarlo, Establecerlo, Validarlo con una Escritura, Afirmarlo, Declararlo, o hablarlo a la existencia”, SINO RESULTADO DE: Buscar primeramente el reino de Dios y su justicia. El texto no dice absolutamente respecto a lo primero, pero da la impresión de que si no hacemos lo último, no recibiremos nada de parte de Dios.

En Deuteronomio 28 se nos da una lista de bendiciones. PARA RECIBIR DE PARTE DE DIOS: NO ES resultado de: “Visualizarlo, Establecerlo, Validarlo con una Escritura, Afirmarlo, Declararlo, o hablarlo a la existencia” SINO RESULTADO DE: “Oír atentamente la voz de Jehová nuestro Dios, guardar y poner por obra todos sus mandamientos”.

2 Crónicas 7:14 Dios le dice a su pueblo que oirá desde los cielos, y perdonara sus pecados, y sanara su tierra.” PARA RECIBIR DE PARTE DE DIOS: NO ES resultado de : “Visualizarlo, Establecerlo, Validarlo con una Escritura, Afirmarlo, Declararlo, o hablarlo a la existencia” SINO RESULTADO DE: “Que el pueblo de Dios se humille, ore, busque el rostro de Dios y se convierta de sus malos caminos”. El plan de Dios para Sus hijos, el cual es repetido a través de toda la Biblia, es básicamente que obedezcamos a Dios, y en la misma medida que le obedezcamos, el suplirá todas nuestras necesidades de acuerdo a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Y lo que realmente desencadena una bendición de parte de Dios en nuestras vidas, NO ES visualizarlo, confesarlo o ni tan siquiera pedirlo o encontrar algún texto en la Biblia que lo apoye, SINO NUESTRA OBEDIENCIA A SU PALABRA.

Y por encima de todo, es imperante que entendamos esto: “No importa cuanto pidamos, visualicemos, confesemos, decretemos o declaremos, si estamos desobedeciendo a Dios, practicando pecado, NO VAMOS A RECIBIR NADA.” – Santiago 4:3.

¡MEDITA EN ESTAS COSAS Y HAS LOS AJUSTES NECESARIOS!
“Más si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.” – (Gálatas 1:8)
Lo anterior fue un tema de: Andrés Montesino

Busquemos en la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis y veremos que los milagros que Dios hizo por medio de sus profetas y siervos fueron reales cuando el pueblo se humillaba. Siempre en sus bocas estaba el ruego, la súplica y el clamor. Esto es muy diferente a “declaraciones” o “declaraciones en el nombre de Jesús”. ¿Dios responde? Claro que sí, cuando nos humillamos y reconocemos nuestra pobreza frente a su perfección. Cuando reconocemos nuestra inutilidad versus su poder. Pero eso del “declara” proviene de la idea que no existe diferencia entre la criatura y Dios. Hay una clara separación entre la criatura y Dios. Dios es quien declara, mientras es el hombre quien clama. Esto lo saben y continúan con su arrogancia y obstinación porque piensan que es “fe”. Sera “fe”, pero no de la bíblica, sino conforme a otra clase de principios. La fe bíblica consiste en creer que Dios puede responder a nuestra oración y clamor cuando nos humillamos. Y de que Dios responde, responde.

Sin embargo, los gurús de la Nueva Era también hacen milagros. Pero ya Dios tiene advertencias en su Palabra para aquellos milagreros que hacen proezas por caminos diferentes a lo que él ya ha establecido.

“Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, Y SI SE CUMPLIERE la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; NO DARáS OíDO a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma.” (Deuteronomio 13)

¿Es Ezequiel 37 y la visión del valle de los huesos secos una licencia para que el hombre profetice toda clase de cosas y las traiga a la realidad?

¿Puede el hombre por medio de la palabra hablada materializar cosas invisibles como autos, casas, dinero y cosas semejantes a estas?

En Ezequiel 37 vemos como Dios muestra una ilustración de la situación tanto espiritual como literal de Israel. El pueblo de Israel se encontraba desterrado de Palestina a causa del pecado. La visión dada a Ezequiel de unos huesos secos, huesos humanos, viejos y esparcidos venían a representar a una nación que se encontraba de forma similar. Dios miró la situación de Israel y por amor de si mismo y de su nombre le ordena a Ezequiel profetizar sobre aquellos huesos. Dice en Ezequiel 37:9-10: “Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos y vivirán…” Dios quería dejar un registro de su promesa de restauración de una nación. Dios utilizó a Ezequiel para mostrarle una promesa de restauración al pueblo.

¿Si Ezequiel no hubiera estado se hubiera dado el milagro de la restauración? Hay quien piensa que el profeta o sacerdote era alguna clase de intermediario donde Dios no podía hacer nada sino no era por medio de ellos. Sin embargo, ¿Dónde estaban los profetas y sacerdotes cuando Dios creaba al mundo? ¿Dónde estaban cuando Dios separaba la tierra de las aguas? ¿Dónde estaban cuando Dios creaba todas las cosas? Los profetas son meros instrumentos, no son dios.

Tampoco Ezequiel 37 es una licencia para que el hombre espiritualice todos sus deseos e imaginaciones y “profetice” para traer a la realidad los deseos del corazón o cosas como autos, casas, dinero o cosas semejantes a estas. Utilizar la “profecía” para pretender crear cosas vanas, es errar en el blanco. La profecía bíblica no puede ser tratada de forma similar a como los practicantes de la Nueva Era procuran materializar cosas terrenales por medio de la palabra hablada. Unas son cosas del mundo y otras las de Dios.
Ya Dios ha dicho en su Palabra que para el hombre prosperar en la tierra sólo necesita hacer una cosa y esta es:

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33)

¿Quiere Dios que tú seas prosperado?
Respuesta: Sí

¿Cómo se obtiene la prosperidad?
Respuesta: Recibiendo a Cristo en nuestra vida. Estableciendo una amistad con él y él se hace cargo de darnos lo que necesitamos.

¿Quiere Dios que seamos sanados?
Respuesta: Sí

¿Cómo se obtiene la sanidad?
Respuesta: Recibiendo a Cristo en nuestra vida. Estableciendo una amistad con él. Clamando a él y humillándonos.

¿Puede Dios libertar y salvar a nuestros familiares y amigos?
Respuesta: Sí

¿Cómo se obtiene esto?
Respuesta: Cuando clamamos a Dios, intercedemos y oramos a favor de todos.

TODA VICTORIA, BENEFICIO, BENDICION, Y COSA BUENA, SE OBTIENE, NO POR MEDIO DE PROFETIZAR (A MANERA DE MATERIALIZAR COSAS POR MEDIO DE LA PALABRA HABLADA) SINO POR MEDIO DE LA HUMILLACION DELANTE DE CRISTO, QUEDANDO CRISTO COMO EL AUTOR Y ORIGEN DE TODA COSA BUENO, SEGUN SU VOLUNTAD Y SEGUN LA REVERENCIA QUE TENEMOS HACIA EL.

Via, doctrinacristianabiblica

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