“No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos,
sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mt 7:21).

Porque la Biblia revela que algunas personas serán echadas fuera del Reino, es importante entender cómo ganar la residencia permanente en el Reino de Dios.

Decir que Jesús es Señor no asegura la residencia permanente en el Reino de Dios. Jesús dijo que tal compromiso verbal no es bastante. Usted debe hacer la voluntad del Padre.

Es la voluntad de Dios que usted se arrepienta de sus pecados y reciba a Jesucristo como el Salvador:

“El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza;
más bien, es paciente para con vosotros, porque no quiere que nadie se
pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 P 3:9).

Después de aceptar a Jesús como el Salvador usted debe continuar haciendo la voluntad de Dios. Usted debe vivir por los principios del nuevo Reino en que usted ha entrado. Estos principios se explicarán después en este curso.

Tornarse un residente del Reino de Dios requiere más que un compromiso verbal. Involucra un cambio en el pensamiento y patrones de comportamiento. Usted debe desarrollar un nuevo estilo de vida consistente con los patrones y principios del Reino de Dios.

Se enfatiza la importancia de hacer la voluntad de Dios en una historia contada por Jesús en Mateo 21:28-32. Lea esta historia en su Biblia. Ella revela que una contestación personal al Evangelio es necesaria. El compromiso verbal no es bastante. Usted debe hacer algo.

PECADOS QUE IMPIDEN LA ENTRADA

El pecado impide la entrada al Reino de Dios. El pecado está rompiendo la ley de Dios:

“Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado
es infracción de la ley” (1 Jn 3:4).

Hay muchos pecados identificados en el Nuevo Testamento. En otro curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado “Fundamentos de la Fe” hay una lista completa de estos pecados.

Dos pasajes específicos identifican los pecados que previenen la entrada al Reino de Dios:

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os
engañéis: que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los
afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los
borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino
de Dios” (1 Co 6:9-10).

“Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: fornicación,
impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos,
ira, contiendas, disensiones, partidismos, envidia, borracheras, orgías y
cosas semejantes a éstas, de las cuales os advierto, como ya lo hice
antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios”
(Gálatas 5:19-21).

Algunos pecados son listados en dos de estos pasajes, y cada pasaje contiene pecados no listados en el otro texto bíblico. Los siguientes pecados son mencionados en Corintios y Gálatas:

LOS INJUSTOS:

La primera lista en Corintios declara que el injusto no heredará el Reino de Dios. Gálatas repite que los injustos no son herederos del Reino. Gálatas los llama de “impuros” (impureza) qué es la injusticia espiritual o moral.

Muchas naciones del mundo tienen un sistema que permite que una persona en su muerte pueda pasar sus posesiones a otras personas. Las personas que irán recibir herencia son llamadas de “herederos”. Si usted es el heredero de algo esto significa que usted ha de heredarlo; algo de otra persona está siendo dado a usted. Pero para recibir, usted debe reunir ciertos requisitos. Usted debe ser un heredero legítimo según las leyes de la nación.

Usted es un heredero del Reino de Dios. Jesús le hizo un heredero en el momento de Su muerte. A través de Su muerte por sus pecados, usted puede ganar la entrada al Reino. Pero para ser un heredero legítimo usted debe recibir el perdón por los pecados del pasado, confiar en Jesús para cambiar su estilo de vida, pensamientos, y acciones, y empezar a vivir honradamente.
Éstos son requisitos establecidos por las Escrituras.

La palabra “justo” simplemente quiere decir honesto, correcto y santo. Significa conformarse a la voluntad Dios como revelada en Su Palabra escrita, con santidad en el pensamiento, palabra, y acción.

La rectitud no puede ser obtenida por la obediencia a cualquier ley. Sólo se obtiene a través de la fe en Jesús. La persona que confía en Jesús se vuelve “la justifica de Dios en Él.” Él se torna todo lo que Dios exige a un hombre que sea y todo que él nunca pudiera ser en sí mismo

“Al que no conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que
nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él” (2 Co 5:21).

Los escribas y fariseos, los líderes religiosos durante el tiempo del ministerio terrenal de Cristo, intentaron ser justos conformándose a las tradiciones religiosas. Pero Jesús advirtió:

“Porque os digo que a menos que vuestra justicia sea mayor que la de
los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos”
(Mt 5:20).

Jesús dijo a los líderes religiosos:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino
de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis
entrar a los que están entrando” (Mt 23:13).

Cualquier uno que adopta credos religiosos, tradiciones, reglas o regulaciones para intentar obtener la rectitud está en la misma clase que los escribas y fariseos. Tales cosas son falsa rectitud. Ellas involucran la conformidad exterior a las reglas en lugar de un cambio interior del corazón. Si alguien enseña que las tales tradiciones son la manera de obtener la rectitud, entonces ellas impiden la entrada de otros en el Reino.

Los términos “injusticia” y “impureza” son muy inclusivos. Aunque todos los pecados identificados en la Palabra de Dios no se listen en Gálatas y Corintios, estos dos términos incluyen todos los pecados. Cualquier uno viviendo injustamente en cualquier pecado no entrará en el Reino.

Note que el pasaje de los Corintios advierte que

“no se engañe.”

Creer que usted puede vivir como agradarle y aún entrar en el Reino de Dios es una mentira engañosa de Satanás.

LOS FORNICARIOS:

La fornicación es el contacto sexual entre dos personas que no se casaron. Este pecado incluye el adulterio, que es el contacto sexual entre una persona casada con alguien que no es su compañero.

La fornicación también incluye el contacto sexual entre las personas que no están casadas. Incluye los pecados sexuales como la homosexualidad (contacto sexual con alguien del mismo sexo) e incesto (contacto sexual con un pariente del mismo sangre).

LOS IDÓLATRAS:

La idolatría es la adoración de ídolos. Esto no significa simplemente el culto de las imágenes hechas de piedra, madera, o de metales preciosos. Un ídolo es algo que es más importante a nosotros que Dios.
Los idólatras son aquellos que practican idolatría o adoran algo aparte del verdadero Dios. La idolatría es la falta de reconocimiento de la legítima posición de Dios en su vida.

LOS ADÚLTEROS:

El adulterio es el contacto sexual de una persona casada con alguien que no es su
compañero.

LOS BORRACHOS:

En el pasaje de Gálatas este pecado es llamado de borracheras. Es la condición de tener las facultades mentales y físicas afectadas por beber de bebida fuerte, normalmente las bebidas alcohólicas.

Los siguientes pecados sólo se listan en el pasaje de los Corintios:

LOS AFEMINADOS:

Esto no solamente se aplica a un varón que practica los pecados sexuales lujuriosos, pero también aquellos culpables de pecados sexuales de la carne.

LOS HOMOSEXUALES:

Otra versión traduce el vocablo homosexuales como “los que abusan de sí mismos con la humanidad”. Abusar significa tomar una ventaja injusta o maltratar. Las personas que “abusan de sí mismo con la humanidad” cometen errados actos sexuales con otros. Al hacer esto, ellos están abusando de sus propios cuerpos.

LOS LADRONES:

Ladrones son personas que roban. Ellos toman cosas que pertenecen a otras personas sin su permiso o conocimiento. Ellos también son llamados de saqueadores.

LOS CODICIOSOS:

Cuando usted codicia algo, usted anhela alguna cosa con un intenso afán, deseando tener algo en lugar de la persona que lo tiene. Usted puede codiciar el dinero, propiedad, posición, o poder de alguien. Usted también puede codiciar al marido o esposa de alguien.

LOS ESTAFADORES:

Otra versión de la Biblia dice “extorsionistas”. Extorsión significa tomar una cosa por la fuerza, hacer a alguien darle algo ejerciendo poder sobre él.

LOS CALUMNIADORES:

Calumniar significa hablar profanamente, hablar contra, o contestar a alguno de una manera impía. Los siguientes pecados solamente se listan en el pasaje de Gálatas:

EL DESENFRENO:

El desenfreno o lascivia es el pecado de la lujuria, las emociones pecadoras, la conducta lujuriosa, cochina, y desvergonzada.

LA HECHICERÍA:

La hechicería es la práctica de las brujas, incluyendo la magia blanca y negra, la brujería, la astrología, el vodú, el uso de pociones, hechizos, encantamientos, y drogas. Incluye todas las prácticas y cultos Satánicos.

LAS ENEMISTADES:

Las enemistades o el odio es el contrario del amor. Es una emoción de intensa aversión por otra persona.

LOS PLEITOS:

Los pleitos son discordancias, desarmonías, y disensiones. Es similar a la disputa.
LOS CELOS:

Una mejor traducción sería “emulaciones”. Emulación es el deseo de copiar otros e igualarlos o aventajarlos. Es un espíritu de rivalidad y una forma de celos.

LA IRA:

La ira es una furia violenta, un acto colérico, o furor.

LAS CONTIENDAS:

Contienda es riña, lucha, o conflicto. Significa una colisión o disputa.

LAS DISENSIONES:

O sediciones. Es atizar lo que está inquieto o tomar posición contra.

LOS PARTIDISMOS:

Una traducción mejor es “herejías”. Las herejías son las creencias contrarias a la Palabra de Dios. Ellas son opiniones de la voluntad propia que están en error y llevan a la división en la iglesia.

LA ENVIDIA:

La envidia es celos incitado por el éxito de otros, notando sus bendiciones financieras, espirituales, o materiales.

LOS ASESINOS:

Asesinar es tomar la vida de otro con malicia voluntariosa y premeditación. El homicidio mencionado acá no es lo mismo que autodefensa o un asesinato accidental.

LAS ORGÍAS:

Esto significa involucrarse o deleitarse en vivir mundanamente, conducta rebelde o
bulliciosa.

ENTRADA NEGADA

Además de estas listas de pecados específicos, hay otras cosas mencionadas en la Biblia que resultan en la entrada al Reino ser negada:

LA CARNE Y SANGRE:

Pablo advirtió:

“Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el
reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción” (1 Co 15:50).

Esto nos relaciona de nuevo con las llaves del Reino discutidas en el capítulo anterior. El Reino de Dios es un Reino espiritual. Usted no puede entrar en él con su cuerpo de carne y sangre. Como fue discutido en el último capítulo, usted debe tomar una decisión espiritual para entrar en el Reino naciendo de nuevo:

“Respondió Jesús y le dijo: –De cierto, de cierto te digo que a menos que
uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. Respondió Jesús: –De
cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de agua y del
Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Jn 3:3 y 5).

“Pues de esta manera os será otorgada amplia entrada en el reino eterno
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 P 1:11).

EL REMEDIO PARA EL PECADO

Si usted es culpable de cualquier pecado, hay sólo un remedio: el Perdón a través de Jesucristo. Pablo dijo:

“Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, pero ya
sois santificados, pero ya habéis sido justificados en el nombre del Señor
Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios” (1 Co 6:11).

No importa lo que usted ha hecho en el pasado, no importa lo que usted está haciendo en el presente, usted puede ser perdonado:

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es
fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda
maldad” (1 Jn 1:8-9).

Cuando usted es purificado de toda la injusticia, usted es perdonado de todos los pecados que impiden la entrada al Reino de Dios.

ARRÁNCALO

Abra su Biblia en Marcos 9:43-48. En este pasaje Jesús enseña que si su mano o pie lo hace tropezar, usted debe arráncalos. Él dice que si su ojo lo hace tropezar, arráncalo:

“Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo. Mejor te es entrar con un solo ojo al
reino de Dios que, teniendo dos ojos, ser echado al infierno” (Mr 9:47).

Jesús quiso decir que algo que causa pecado en su vida debe ser removido. Aunque que sea algo que usted considera necesario o precioso, debe ser quitado. Él usa el ejemplo de la mano, pie, y ojo. En el natural éstas son partes del cuerpo que son necesarias y preciosas.

Pero Jesús dice que si ellas lo llevan a pecar, es mejor quitarlos que permitirles que impidan su entrada en el Reino.

No hay nada… ningún pecado, placer, o posesión que sea digno de ser echado fuera del Reino.

Via. Blogs Cristianos

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