Mat 7:22-23  Muchos me dirán en aquel día: Señor,  Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?    Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Las interpretaciones más comunes que surgen de estos versículos, parten de la idea de que estos profetas no conocidos por Cristo, dirán la verdad al expresar que hicieron prodigios en el Nombre de Jesús.

De ahí que hay quienes usan estos versículos para decir que todos los que no pertenecen a su denominación o grupo cristiano son los profetas mentirosos a los que se refirió el Señor; pero también hay quienes confunden esta enseñanza de Cristo, en cuanto a los milagros y señales en la iglesia, y piensan que la manifestación de tales señales representan la obra de falsos profetas y maestros.  Algunos aplican estos versículos a todo hermano que predique que el poder de Dios está disponible hoy y que es de vital  importancia para confirmar la Palabra de Dios.

Sin embargo estas interpretaciones caen por tierra al encontrarse con estos versículos:

Luc 9:49  Entonces respondiendo Juan,  dijo: Maestro,  hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos,  porque no sigue con nosotros.  50  Jesús le dijo: No se lo prohibáis;  porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

Estos versículos muestran que había discípulos que no estaban ministrando junto con el grupo de Jesús pero aún así estaban haciendo Sus obras milagrosas y no sólo eso, sino que fueron reconocidos por el mismo Jesús como parte de ellos.

Entonces, ¿cómo podemos comprender esta enseñanza en Mateo 7?  ¿Cuál es el contexto en el que Jesús expresó Sus palabras?

El contexto comienza en el versículo 15 y está describiendo a los falsos profetas.

Mat 7:15  Guardaos de los falsos profetas,  que vienen a vosotros con vestidos de ovejas,  pero por dentro son lobos rapaces.  16  Por sus frutos los conoceréis.  ¿Acaso se recogen uvas de los espinos,  o higos de los abrojos?  17  Así,  todo buen árbol da buenos frutos,  pero el árbol malo da frutos malos.  18  No puede el buen árbol dar malos frutos,  ni el árbol malo dar frutos buenos.  19  Todo árbol que no da buen fruto,  es cortado y echado en el fuego.  20  Así que,  por sus frutos los conoceréis. 

21  No todo el que me dice: Señor,  Señor,  entrará en el reino de los cielos,  sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.  22  Muchos me dirán en aquel día: Señor,  Señor,  ¿no profetizamos en tu nombre,  y en tu nombre echamos fuera demonios,  y en tu nombre hicimos muchos milagros?  23  Y entonces les declararé: Nunca os conocí;  apartaos de mí,  hacedores de maldad.

Estos son los falsos profetas que dirán “Señor, Señor” y profetizarán en Su Nombre. Hay muchos de estos profetas en la actualidad. Sin embargo, ¿son realmente ellos los que echan fuera demonios y hacen obras maravillosas? ¿o sería más apropiado decir que sólo “pretenden” hacer estas cosas valiéndose del Nombre de Jesús?

En un pasaje paralelo a esta enseñanza nos encontramos con una interesante declaración de Jesús.

Luc 6:43  No es buen árbol el que da malos frutos,  ni árbol malo el que da buen fruto.   44  Porque cada árbol se conoce por su fruto;  pues no se cosechan higos de los espinos,  ni de las zarzas se vendimian uvas.  45  El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno;  y el hombre malo,  del mal tesoro de su corazón saca lo malo;  porque de la abundancia del corazón habla la boca.  46  ¿Por qué me llamáis, Señor,  Señor,  y no hacéis lo que yo digo?

Este pasaje deja ver que los falsos profetas pretendían “hacerse pasar por” seguidores de Cristo, llamándole hipócritamente Señor… pero no hacían Sus obras.

¿Cuáles son las obras Cristo? Predicar el evangelio a toda criatura para salvación, y esto acompañado de las señales de sanidad y liberación a los oprimidos por el diablo.

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, podemos observar en la Escritura el ejemplo de los 7 hijos de Esceva quienes intentaron echar fuera demonios en el Nombre de Jesús  pero fracasaron miserablemente

Hch 19:14  Había siete hijos de un tal Esceva,  judío,  jefe de los sacerdotes,  que hacían esto.  15  Pero respondiendo el espíritu malo,  dijo: A Jesús conozco,  y sé quién es Pablo;  pero vosotros, ¿quiénes sois?  16  Y el hombre en quien estaba el espíritu malo,  saltando sobre ellos y dominándolos,  pudo más que ellos,  de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

Los demonios no se sometieron a aquellos que no eran verdaderamente del Señor. Sin embargo, conocían a Jesús y a Pablo; los demonios tiemblan ante la presencia de Jesús, como así también ante aquellos verdaderos portadores de Cristo, que conocen su posición en Cristo e invocan Su nombre (Lucas 8:28; Santiago 2:19)

Esto me da la pauta, de que los verdaderos milagros no pueden ser llevados a cabo por los falsos profetas.

Cuando Jesús habló de los tiempos finales, hizo referencia a aquellos que harían estas señales y prodigios falsos:

Mar 13:22  Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas,  y harán señales y prodigios,  para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.

Pablo añade un poco más de información que nos puede ayudar a entender este pasaje:

2Ts 2:9  . . . inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás,  con gran poder y señales y prodigios mentirosos,

Parece que los “milagros” que los falsos profetas harán en los últimos días no serán los milagros que Cristo hacía, sino más bien falsificaciones o fraudes que podrán engañar a los simples y crédulos.

Como la mentira es parásita de la verdad, la mayoría de las religiones falsas como la Nueva Era, religiones orientales, parapsicología, espiritismo y otras, usan el Nombre de Jesús o lo incluyen como “uno de” sus profetas o santos. Así es como los simples caen en la trampa y quedan atrapados al escuchar el confiable Nombre de Jesús de la boca de fraudulentos profetas.

Pero en definitiva, los demonios sólo se someterán a aquellos que verdaderamente conocen a Jesús. Ahora, si los demonios no reconocen al “profeta” y Jesús no reconoce al “profeta,” puedes estar seguro que el “profeta” no está haciendo las verdaderas obras de Dios. Por eso al leer Mateo 7, observamos que cuando llegue “el día,” habrá quienes inútilmente intentarán ser reconocidos por Jesús tan solo por haber usado Su Nombre; porque será puesto de manifiesto que fueron solamente hipócritas que pretendieron hacer Sus obras valiéndose de Su Nombre, buscando tal vez gloria, ganancias personales, fama…  pero jamás se interesaron en hacer, ni hicieron las verdaderas obras de Dios.

Via. Barry Bennett

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